El barrio de Lavapiés se ha convertido en un lugar que no deja de
sorprendernos cada vez que andamos por sus calles. Es un barrio lleno de contrastes
donde conviven más de 100 nacionalidades
diferentes. Un lugar ideal para viajar a miles de kilómetros en tan solo
unos metros de distancia entre local y local. Podemos comer en un hindú o en un
bar castizo, tomar unas cañas artesanales, sidra, té o mojitos sin salir de una
misma calle.
