Nos despertamos muy temprano para ver
el amanecer desde nuestra cabaña. Nos esperaba otro intenso día de safari, con
una actividad especial que hasta el último momento tuvimos dudas de hacer, la visita a la aldea de una tribu Masai.
Una ducha rápida, un desayuno con café
y tortilla española, y pusimos rumbo a nuestro segundo día por el Serengeti.
Antes de marcharnos, el staff del lodge me ayudaba a coger unas semillas de
acacias para traerlas a España, a ver si podía hacer crecer ese precioso árbol,
símbolo de África ;).

